lunes 9 de febrero de 2009

Marx en la tele

A propósito de la última emisión del programa "Àgora" (c33 - Tv Cat) a día de hoy 9 de febrero de 2009 se abre este blog como zona de intercambio de información, propuestas, apoyos y análisis sociales.
El título del "Àgora" de hoy "Crisi del capitalisme: torna Marx?" es una prueba más de las incontables veces que se ha utilizado en vano el nombre de este fructífero pensador del siglo XIX. Hace bastante tiempo que Marx ya no es un simple nombre, sino que se ha convertido en una especie de icono publicitario idolatrado por algunos, pero sobre todo, satirizado por una gran mayoría. Algún invitado al programa hacía alusión al nombre de Marx como algo remoto y gracioso encontrándonos ya en pleno siglo XXI. Asimismo el término "marxismo" y derivaciones de pensamiento como el considerarse "marxiano" y no "marxista" son una prueba más de lo difícil que es aproximarse a la obra y trabajo de Marx, sino es a través de una lectura contextualizada de su obra original. En 2003 el famoso "marxólogo" Maximilien Rubel publica su "Marx sin mito" para tratar de acercar al lector "de a pie" o especializado el pensamiento del intelectual alemán sin mistificaciones "marxistas". Y quilos y quilos de material publicado en este sentido...
Por otra parte, no sería de extrañar que dentro de un tiempo apareciera una nueva gama de mecheros Clipper con la clásica estampa de Karl Marx a semejanza por ejemplo de lo que se hizo con el Che Guevara hace pocos años.
El caso es que, dada la situación de crisis internacional que hace recordar la idea de Marx de que el capitalismo caería por su propio peso, dinámica, evolución y desarrollo, la figura del filósofo, historiador, economista, o sociólogo, está de moda y se empiezan a hacer otra vez programas de televisión en su memoria.

La cuestión es que el "Àgora" ha vuelto a repetir el guión de siempre: trater a cuatro invitados -dos de ellos ideológicamente bien lejos de los otros dos- y soltar tres o cuatro rollos por barba, eso sí, sin perder las formas y sin que parezca eso un gallinero -sólo faltaría, tratándose de Televisió de Catalunya- para que se utilice de manera superficial el término de "marxismo" y de Marx para que la cosa tenga audiencia y de paso algunos pesonajillos que no se aguantan ya ni de pie como José María Carrascal -sí sí, José María Carrascal, alucinante- no se corten en absoluto en vincular experiencias "pseudocomunistas" como la vieja URSS, o por otro lado el vigente régimen de Fidel Castro, en relación al pensamiento marxista, que no es sino una forma de concebir la organización social y el desarrollo productivo desde una perspectiva histórica concreta y en un momento histórico determinado.

Cabe destacar, por otro lado, que la única vez que se ha oído la palabra "anarquismo" como un modo de alternativa social al "comunismo" y al "capitalismo" -y bien ligada por cierto a la dinámica discursiva y organizativa del movimiento obrero posterior al pensamiento de Karl Marx- en todo el transcurso del programa televisivo ha sido a través de una voz en off -de una grabación telefónica a un telespectador- cuando ya estaban apareciendo prácticamente los créditos finales.



Dejando de banda la tergiversación de una figura tan importante para el análisis de las sociedades como fue y es la de Karl Marx, resulta sorprendente la opinión de algunos de estos análistas invitados, tanto del bueno de Carrascal -o no tan bueno-, como del Director Ejecutivo de Fomento del Trabajo Nacional, Joaquín Trigo -arrogante y terco como una mula. Es mucho más fácil despotricar sobre la sanguinaria URSS de Stalin y sobre la dictadura de Fidel que sobre el maligno plato que te da de comer y que, atendiendo a simples cifras, ha matado a muchísima más gente día a día, lentamente, y lo sigue haciendo: el imperialismo del capitalismo neoliberal. Aquél sistema económico, financiero, social y cultural -no olvidemos estas dos últimas vertientes- al que personajes como Francis Fujiyama -célebre obra aquella de "El fin de la historia y el último hombre" -respaldaron después de la caída del muro de Berlín. Aquellos que pretendían detener la rueda de la historia, aquellos que marginaron ideológicamente bajo la estampa de la "antimodernidad" a quién tratase de proponer una alternativa política democrática y solidaria con los pueblos oprimidos. Aquellos fueron y son los que sostienen los imperios de hoy en día, que mantienen el hambre, dividen países según sus intereses, arman guerrillas, sostienen dictadores, empobrecen a las personas con sistemas financieros corruptos y especulativos y todavía tienen la desfachatez de formular programas refundacionistas.

¿Es necesario llamar al "tito Marx" para ver todo esto?

2 comentarios:

  1. buena entrada Carles, está bien inaugurado el blog. por cierto q te está quedando chulo. voy a ver si luego respondo a Montoliu en el blog del congreso.

    Un abrazo.

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  2. Bueno, te recomiendo que cambies las letras de color roja en verde pistacho te quedará chuli!!..
    un abrazo
    Francisco

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